El almacenamiento se ha convertido en el cuello de botella de la videovigilancia moderna
La tecnología de las cámaras sigue evolucionando, y también la cantidad de datos que generan. Cada vez más, el mayor reto no es elegir las cámaras adecuadas, sino encontrar una forma segura y rentable de almacenar todo el vídeo que producen.
Los retos más habituales son:
El número de cámaras sigue creciendo año tras año.
Los clientes exigen periodos de conservación de vídeo más largos.
La capacidad de almacenamiento local está llegando a su límite.